Sin ideas, se quedó sin nada

Atlético jugó un mal partido en Santiago del Estero y terminó perdiendo 1 a 0 con Mitre. Hacía desde la quinta fecha que no caía fuera de Rafaela. 

La ilusión del pueblo Celeste era que, después del empate con All Boys, Atlético salga al Estadio de Mitre a dar la imagen que habitualmente da en condición de visitante, con presión alta, buen juego y sometiendo a su rival de turno. Así, en este 2018, había gando en Puerto Madryn y Caballito y había empatado en Mar del Plata. Pero desde el minuto inicial la historia fue distinta. Es que Mitre fue quien tomó la iniciativa del partido, ante un equipo rafaelino al cual le costaba tener el balón y pararse cerca del arco defendido por Gastón Mastrolía. Y es por eso que el aurinegro tuvo las primeras situaciones de gol: a los 3′ Grbec remató desviado desde la puerta del área, mientras que a los 6′ el travesaño salvó a Ramiro Macagno después que Moisés ganara en las alturas un tiro libre desde el costado. El inicio era todo del local y Atlético no hacía pie, ya que ofensivamente no generaba nada al no tener desnivel por los costados con Velázquez y Gaggi, mientras que Albertengo era bien controlado y Klusener quedaba aislado de todos.

La única aproximación con cierta claridad para la Crema fue a los 9′ con un remate de Dematei que Mastrolía controló sin problemas. Muy poco para un equipo líder y con aspiraciones de protagonismo. Claro está que al local, pese al buen arranque, tampoco le sobraba mucho, y por eso el trámite era solamente discreto y Mitre se sentía más cómodo, ya que con Quinteros por izquierda le hacía daño a Gaggi y Blondel. Mejoró un poco Atlético con el crecimiento de Albertengo, pero sus desbordes no tenían buena finalización y las chances de convertir no existían.
Y casi sin proponerselo, Mitre llegó a la apertura del marcador. Cuando parecía que la visita quería empezar a adueñarse del encuentro, Grbec ganó en las alturas, Macagno respondió bien pero el rebote quedó corto, y ante la pasividad de la defensa Celeste apareció Quinteros para casi sobre la línea empujar la pelota al fondo y darle la ventaja al local. Merecido, pese a no haber sido mucho más, pero había tenido las situaciones más claras.

Sintió el golpe el equipo de Bovaglio y no tuvo reacción en los últimos 10 minutos del primer tiempo, yéndose al vestuario con una clara preocupación por una alarmante falta de juego, de actitud de ser protagonista y de firmeza defensiva.

El ingreso de Nico Castro para los segundos 45′ era cantado, ya que Atlético necesitaba juego y el cordobés era quien se lo podía dar. Con la salida de Gaggi se volvió al 4-3-1-2, y aunque el equipo se mostró con otro ímpetu y desde el inicio buscó ser protagonista, a los 6′ se fue bien expulsado Lazzaroni por doble amarilla y la situación se puso más negra todavía. No quedaba otra que salir a matar o morir, y ayudado por un Mitre que inconcientemente fue retrocediendo en el terreno, Atlético intentaba acercarse a Mastrolía. Claro está que había otro problema, y es que lejos seguía estando de un nivel acorde como para generar peligro, porque las imprecisiones eran permanentes y salvo alguna situación aislada, no había juego asociado.

Bovaglio mandó a la cancha a Maxi Casa por Klusener con media hora por jugar, apostando a la velocidad del ex Chacarita y Albertengo. Respondió Mitre y Macagno le ganó el mano a mano a Fergonzi, mientras que a los 18′ recién tuvo Atlético la primera clara del partido. Albertengo desbordó por izquierda y mandó el centro para que Casa le pegue de primera, yéndose la pelota por encima del travesaño.

A partir de allí el partido tuvo varias situaciones a favor del local, donde Macagno evitó un par de veces que le conviertan, y alguna aislada para la Crema, siendo la más clara una llegada de Romero que no pudo conectar bien dentro del área chica. Los minutos fueron pasando, Copetti entró por Pittinari pero nada cambiaría, Mitre tuvo oficio para alejarse de su arco y dejar correr los minutos acompañado por la pasividad del árbitro Lobo Medina.
Fue derrota de Atlético, que fuera del Monumental no perdía desde la quinta fecha ante Santamarina de Tandil.

Pero lo más preocupante es la imagen futbolística, lejana a la que le permitió liderar el torneo durante varios meses. Será el momento de volver a las fuentes, hacer los retoques necesarios en el armado del once titular, que los jugadores mejoren sus rendimientos y apostar a tener un gran cierre de temporada, esperando que Aldosivi empiece a dejar puntos en el camino. La historia no está perdida ni mucho menos, pero dependerá de Atlético volver a ser Atlético, hacer una fuerte autocrítica y volver a confiar, de lo contrario el sueño del ascenso directo quedará lejos y pondrá en riesgo el ingreso al reducido.

Foto: Ariel Heideggen – Prensa Atlético

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