A 13 años del primer paso

El 7 de diciembre del 2002, Atlético derrotó a San Martin de Mendoza por 2 a 0 en el Estadio Monumental y se consagró campeón del Torneo Apertura de la Primera B Nacional. Luego ganaría el Clausura y lograría el primer ascenso a Primera División.

Mirá la crónica del Diario Clarín:

Se lo debía la ciudad de Rafaela, y se lo debía Atlético. La ciudad, para cerrar bien alto un año de orgullo deportivo que incluyó la notable campaña de Sebastián Porto en el Mundial de motociclismo y el ascenso de Ben Hur a la Liga Nacional de básquetbol. Y Atlético se debía la vuelta olímpica de la que se había visto cerca buena parte del campeonato, el título que pareció alejarse después de las derrotas frente a Almagro e Instituto de las dos fechas anteriores. Pero ayer, Atlético saldó las deudas: ganó el partido final y el campeonato, y está a las puertas de la primera división.

Tal vez el sufrimiento final fue excesivo para el equipo rafaelino, que a lo largo del torneo acumuló méritos para que el título no se le escapara. Incluso, la incertidumbre se prolongó buena parte de la tarde de ayer, porque en el primer tiempo San Martín superó al equipo local y estuvo muy cerca de ponerse en ventaja. Recién en el complemento, cuando Fabricio Sánchez Varela ingresó para cambiarle el rumbo al partido, Atlético se pudo afirmar en la ruta del triunfo.

En la primera parte a los locales se les notó el miedo escénico, el nerviosismo que precede a los grandes momentos. En contraste, San Martín era un mar de tranquilidad, y controlaba el mediocampo y el partido desde la conducción de Zárate.

De cualquier modo, en la primera media hora el dominio de San Martín no se tradujo en una mayor cercanía al arco de Medrán, y las escasas —una por bando— llegadas se produjeron a partir de jugadas con pelota detenida. Pero a partir de allí, las asistencias de Zárate para Coria y Iachetti empezaron a complicar al fondo local. Hubo un momento de pánico en Rafaela: a los 39 minutos Bernal remató al arco y la pelota ingresó, pero el árbitro Pompei sancionó posición adelantada, una decisión que dejó muchas dudas.

Ya fue dicho: todo cambió en el segundo tiempo con el ingreso de Sánchez Varela, quien volanteó por la izquierda, hizo de enganche y defendió con ganas cada vez que hizo falta. Pero además se recibió de talismán. Al igual que le había ocurrido ante Argentinos, a los pocos minutos de ingresar hubo penal para su equipo (mano de Segovia). Nuevamente, Sánchez Varela fue el encargado de patearlo, y lo hizo con idéntica categoría, necesaria para que empezaran los festejos.

Faltaba poco, pero la diferencia era escasa, Atlético necesitaba cerrar, y Sánchez Varela estaba decidido a ser el protagonista de la tarde. Le puso una asistencia perfecta al hasta entonces intrascendente Forestello, quien definió sin problemas ante la salida del arquero Larroque. Entonces sí, con el 2-0, el estadio supo que ya no había nada que temer.

Al cabo, Atlético es un campeón con todos los honores. Ganó 11 partidos, más que cualquiera de los otros equipos, supo mantenerse en la punta a pesar de los tropezones, y en el momento decisivo no dejó pasar el último tren.

El extraño modo en que se dirimen los descensos hace que a Atlético aún le falte un paso para llegar a Primera. Igual, con este título ya le dio la puntada final al año deportivo de Rafaela, una ciudad con prosapia tuerca que ayer demostró que el fútbol también le agita las pasiones.

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