Dejar todo por la camiseta

DO – Atlético cerró el sábado su peor torneo en Primera División, cosechando solamente nueve puntos en 16 partidos, pero por sobre todo dejando una pobrísima imagen que no genera ninguna ilusión pensando en salvar la categoría el próximo año.
Y en esa pobre imagen va incluida esa falta de sentido de pertenencia que tanto reclama la gente y que muchos de los que han llegado como «refuerzos» se han encargado de profundizar, porque es cierto que no todos son iguales, e incluso varios no nacidos en el club en años anteriores lo han tomado como propio, pero no pasó eso en esta temporada, de escasos puntos y alegrías.

Dos días después de que se termine el torneo, se cumplen seis años de la grave lesión que sufrió Gabriel Airaudo, aquel choque con Lucas Castro en la Promoción con Gimnasia La Plata que le cortó su carrera como futbolísta y que le generó inconvenientes en su calidad de vida. Gabi dejó su carrera por Atlético en la cancha, no le importó las consecuencias y fue a cortar esa pelota con las manos y el corazón. Castro hizo su parte y el resto es historia conocida…

Gabi iba camino a una gran carrera, trunca por el destino. Gabi es una gran persona, y eso no lo cambia nada ni nadie. Gabi fue el motor anímico del plantel que ascendió un año después en Tucumán. Gabi nunca tuvo el reconocimiento que se mereció. Ojalá, en tiempos de recuperar sentido de pertenencia, la nueva dirigencia se acuerde de Gabi y tenga la gratitud que se merece y lo inmortalice en el Estadio Monumental.

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