La historia de Agropecuario

Bernardo Grobocopatel, fundador y presidente de Agropecuario Argentino de Carlos Casares, la joven institución que logró su ascenso a la Primera B Nacional, aseguró que el club le cumplió “el verdadero sueño” de su vida, que transcurrió rodeada de “prejucios” por la creencia de que lo tenía todo en el aspecto material.

Nacido en el seno de una familia millonaria, reconocida públicamente por sus negocios con la soja, el dirigente se mostró “conmovido” por un logro deportivo que consolida su proyecto con menos de cinco años de vida, en su ciudad de apenas 18.000 habitantes. “Puede vencer el prejuicio de quienes dicen: ‘éste lo tiene todo’. No lo tenía todo, me faltaba esto, que es un sueño que estoy cumpliendo. Y lo más lindo es que esta historia que comenzó en mi cabeza de loco ahora se está traspasando a la gente”, celebró.

Bernardo Grobocopatel, ahijado de Gustavo, el llamado “Rey de la Soja”, fundó Agropecuario el 23 de agosto de 2011 y en menos de seis años lo puso en la máxima categoría del ascenso, un hecho sin precedentes en la historia del fútbol argentino. Con su ascenso a la BN, el “Sojero”, como se lo conoce a Agropecuario Argentino, concretó una espectacular escalada de tres promociones en la misma cantidad de temporadas, ya que en 2015 militaba en el Federal C y el año pasado subió desde el Federal B al A.

“Este es un logro increíble pero lo más importante es que el club siga creciendo y que yo sea cada vez más prescindible para que no pase lo mismo que ocurrió, por ejemplo, con Loma Negra”, asumió el presidente en referencia al club de Olavarría, ligado a la familia Lacroze de Fortabat, que tuvo una breve época de apogeo entre 1981 y 1983 cuando jugó en Primera División. “La forma de perdurar es con el desarrollo de las divisiones inferiores y una intensa vida familiar, eso es lo que estamos tratando de hacer”, explicó.

En la actualidad, el club agrario tiene muy pocos socios pero sin embargo posee un estadio para 8.000 personas, cancha con sistema de riesgo artificial computarizado, un plantel completo de Divisiones Inferiores, un complejo con siete canchas auxiliares y un hotel en construcción. Para ganarse la simpatía de los habitantes de Casares, Grobocopatel siguió la sugerencia de un amigo y dejó de jugar la Liga local porque ello fragmentaba el fanatismo con los otros equipos de la ciudad que compiten en ella (Atlético, Boca, Argentina 78 y Defensores). “Desde que lo hicimos hace dos años ascendimos primero al Federal A y hoy a la B Nacional. La gente se prendió mucho con el equipo, en todo sentido, voy al supermercado y me felicitan. Para mí es algo muy movilizante porque todo lo hago con mucha pasión. Siento que hoy es un proyecto de todo el pueblo”.

Fuente: www.lt10.com.ar

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